Cataplasmas de jengibre eliminan la mucosidad y la tos en los niños

1Las abuelitas atesoran remedios muy fáciles de aplicar que curan dolencias como la tos fuerte y la flema. Son padecimientos muy comunes sobre todo en niños y ancianos. Quienes suelen ser aquejados por el moco que afecta su calidad respiratoria. Por lo que es muy importante drenar esa mucosidad para evitar complicaciones y dolencias.

Afortunadamente, el jengibre combinado con pocos ingredientes y envuelto se usa para eliminar la tos y el moco. Los expertos opinan que es un remedio recomendado para niños cuando estén resfriados para evitarles muchas molestias que son tratables.

Para evitar las consecuencias de resfriados que se presentan con mayor fuerza en los pequeños por su vulnerable inmunidad. Comúnmente, cuando los niños tienen tos y virosis respiratorias se recurre a jarabes o pastillas antigripales. Con lo que se está atacando solo parte del problema porque la mucosidad se queda en las vías respiratorias.

Estos medicamentos contienen codeína y elementos como el dextrometorfano. Los cuales generan como efectos secundarios somnolencia y alteraciones del ritmo cardiaco. Incluso, en algunos casos provocan dolores de cabeza. Por lo que, el uso de tratamientos naturales es más confiable para evitarles efectos colaterales.

2El jengibre es una raíz de origen asiático que es muy usada como condimento de platos exquisitos y saludables. De la misma manera, esta planta tiene propiedades medicinales de largo alcance, entre las cuales están sus capacidades antiespasmódicas y antigripales.

La receta que se está usando en este tiempo en contra del resfriado común y de la tos con flema. Se prepara con aceite de oliva, harina de trigo, miel y una infusión de jengibre, los cuales son elementos naturales que por lo general tenemos en nuestros hogares y que traen muchos beneficios para la salud especialmente de los niños.

Para preparar la mezcla se unen inicialmente una cantidad pequeña de miel y de harina. Esta funcionará como envoltura y debe ser reservada sin manipularla con las manos. Luego, agregar a esta mezcla una cucharada de aceite y la infusión de jengibre. Preparada con un trozo pequeño del mismo y un cuarto de taza de agua que se deja mermar al hervor.

Se unen los ingredientes miel, harina, aceite y la infusión de jengibre reducida. Se coloca en un papel absorbente y se cubre con una gasa para evitar que se derrame. Luego se deja enfriar un poco. Y estará lista para colocarla con cuidado en la espalda o pecho del niño resfriado por unas dos horas.

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